Descripción:
El aceite de Árnica es mundialmente conocido por su poder antiinflamatorio y como aceite portador para luchar contra dolores y molestias musculares. Es muy eficaz para calmar contusiones, golpes, chichones y el reumatismo. Así como aceite base para masajes contra las tensiones en cuello, hombros y espalda.
El maceramiento con aceite de girasol le aporta vitaminas A, D y E que nutren y suavizan la piel.
Este es su formato 100% ecológico, orgánico y BIO. Tanto por la árnica como por su macerado.
El aceite de árnica proviene de una planta, propia de zonas montañosas, conocida científicamente como Arnica montana. Se distribuye por Europa y el Noroeste de América del Norte, ocupando los prados o zonas de pasto de alta montaña en los que no existe contaminación. Actualmente, esta especie se encuentra protegida en muchos países, ya que se ha visto una disminución de sus poblaciones: El aceite extraído de esta planta es muy demandado debido a las grandes propiedades que posee. Se trata de una especie muy sensible a la contaminación. Es por ello que en muchos lugares se prohíbe la recolección silvestre de esta planta. Su aceite es de color amarillento, posee un sutil aroma muy característico. El aceite de árnica debe macerarse con un aceite vegetal, en este caso está macerado con aceite de girasol.